Este café mexiquense de alta calidad y estricta altura ofrece un sabor inigualable, gracias a su cuidadosa recolección en fincas ubicadas al sur de Estado de México. En esta ubicación privilegiada, las condiciones climáticas, la altura y la riqueza natural de las tierra donde se siembra, logran desarrollar en los granos todos los atributos de un café de especialidad, un aroma irresitible y un sabor unico gracias a su balance de cuerpo y acidez muy baja. Cosechado a mano y tostado con esmero, cada taza de este café revela por que ha sido el favorito de los mexicanos durante generaciones